miércoles, 25 de junio de 2014

MI TESTAMENTO

Suena fatal la palabrita, a pesar de que debería ser la mas aceptada, natural, la mas autentica.... La muerte no es tétrica en absoluto, es lo único que todos tenemos en común, sin distinciones, aunque algunos crean realmente ser inmortales, incorpóreos. 

La materia que nos envuelve se transforma hasta ser algo totalmente distinto a lo que un día fue. ¿Que queda en mi de aquel espermatozoide que genero el orgasmo de mi padre? ¿Queda algo de aquel óvulo que ya mi "abuela" deposito en los ovarios de mi madre hace tanto tiempo y que finalmente seria yo? ¿Queda algo en mi de aquella niña inocente que esperaba a su padre escondida tras la puerta?

El dolor... se que much@s entenderéis la profundidad de esta palabra, hace dos días viví un momento inenarrable. He sufrido sincopes por dolor, he estado clínicamente muerta por varios minutos en dos ocasiones, he deseado la muerte con mucha mas pasión que la vida. Sin embargo hace dos días estaba tumbada en la cama, he estado francamente mal, no podía apenas moverme, ni siquiera pensar, solo en la mas absoluta oscuridad, silencio, quietud, conseguía controlar el dolor sin desesperar. Entonces deje de sentir totalmente, era incapaz de moverme, incluso fue realmente difícil conseguir abrir los ojos, no sabría explicar la sensación de no poder abrirlos porque no me pertenecían, era una desconexión total, no sentía mi cuerpo, ni siquiera sentía mi respiración, no respiraba,o bien yo no sentía absolutamente nada, ni dolor.

Creí que había ocurrido, que mi hijo encontraría a su madre allí, muerta, absurdo, pero mi principal preocupación era el desorden de la habitación, pretendía que a mi hijo se le ocurriera recoger unos libros que andan esparcidos por doquier, recoger la ropa... 

Pensaba, allí nació mi angustia. Perfecto, Game over. Pero sin pensar, saber, intuir... ¿Acaso debía ser testigo del dolor de los mios? Aunque quizás ya había ocurrido, no podía saberlo, no tenia sensaciones físicas de ningún tipo.

Inenarrable porque en el proceso recordé personas casi olvidadas, quise decir muchas cosas importantes a muchos de vosotros, quedarme con ganas de algunos encuentros realmente deseados, pero faltaba esta sensación física de nudo en el estomago, cuando las emociones traspasan barreras golpeando físicamente, ni lágrimas sentía a pesar de que soy una llorona nata.

Las palabras a veces pierden utilidad ante descripciones desconocidas.

En que momento conseguí traspasar el terrible esfuerzo de abrir los ojos, conseguirlo, intentarlo lo intente a cada momento de aquellos momentos de vació repleto de absurdos pensamientos.

La muerte para mi no tiene mucho mayor significado que la vida, básicamente no existirian una sin otra. 
Ni me parece sórdida, oscura, no acabo de comprender el temor a enfrentarse a algo que es la única seguridad existencial.

Quien me conoce sabe perfectamente que no quiero funerales, ni muestras de duelo, se acabara el dolor, lo que tenga que ser sera, sin prisa ya llegaremos cuando haga falta que prisa no hay.

Volviendo al relato, conseguí abrir los ojos, lentamente logre ir moviendome para llegar a la ventana, decirle a mi hijo que estaba bien pero que no contaran conmigo, necesitaba descansar.

Al día siguiente le diría exactamente:

"Estoy bien, sigo aquí, tranquilo tardare unos días en estar recuperada, pero todavía no llego el momento"

Vamos posponiendo esta conversación de que harán ellos si llega el momento. Es absurdo planteárselo, nunca se puede estar preparado. Sobreviviran, sera duro, complicado pero son listos, fuertes, están preparados, sobre todo si se que podrán contar con vuestro apoyo, consejo, cariño en los primeros momentos de pánico.

Sigo aquí, como todos sin saber cuando.

Y llevo casi una semana posponiendo lo que intento escribir.

A veces no hay palabras simplemente, desearía encontrarlas.

Entonces las dejare en las mas poderosas y sinceras.

OS QUIERO



















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